jueves, 27 de agosto de 2009

MI HIJO

Mi hijo mayor Agustín Vásquez, tampoco pudo dejar de cumplir con el karma familiar, fue durante tres años, por personal decisión y vocación, cadete naval, para luego retirarse y asumir su vocación humanista y de Cuchito...
Hoy desconozco su estado de ánimo. En contraste con lo ha sido mi preocupación ilusa en esta historia, en él reina el escepticismo, la incredulidad, el desaliento, la indiferencia y la absoluta desconfianza frente a lo que representan los principales actores de nuestro País. Y lo que es peor; me estoy convenciendo de que tiene su razones valederas para exacerbar su individualismo a ultranza. ¿Dónde quedó el concepto solidario que desgarró y unió al país en innumerables confrontaciones?
¿Qué será de sus hijos, de mis nietos?
Sólo sé que el mayor de ellos se llamará José Agustín como su padre y su abuelo y tal vez, algún hijo segundo de alguna generación futura, se llamará José Domingo. Porque olvidaba decirle que los Domingos y los Agustines eran primero, José; ...José Domingo o José Agustín.
Decrecerá la cantidad de jóvenes y llegaremos a la patria geronte. A ellos parece no importarles la nación, si no ser serviles al modelo .
En definitiva serán ellos los conspicuos, los notables que heredaran la tierra. Y sé, a pesar de la falta de modestia, que harán de su tierra un mejor lugar para los demás.           (continuará)                                    

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